Imágenes indignantes de La Garganta del Diablo en el Parque Nacional Iguazú muestran a un padre sosteniendo a su bebé de 10 meses sobre la baranda de las cataratas para una selfie, motivado por la necesidad de contenido para redes sociales. La escena conmueve y enfurece a la comunidad online.
La bebé es extendida por fuera de la baranda, con la madre fotografiando desde adentro, ignorando las normas de seguridad del parque que prohíben sobrepasar las estructuras. Guardaparques insisten en seguir los senderos marcados y no cruzar barandas en una zona de clima inestable y alta afluencia turística.
La foto, viralizada por un testigo indignado, alerta sobre los límites en áreas peligrosas: un movimiento de la bebé o un empujón podría causar una tragedia. El Parque Nacional Iguazú, Patrimonio de la Humanidad, requiere conciencia para evitar riesgos innecesarios.
Este acto de imprudencia resalta la obsesión por las redes sociales, poniendo en peligro la vida de un menor en uno de los sitios más espectaculares e inseguros de Argentina.