Victoria del oficialismo en la Cámara de Diputados con la aprobación de la reforma laboral por 135 votos a favor y 115 en contra, pese a chicanas de la oposición peronista y un paro general con acatamiento dispar. La sesión fue caliente, con incidentes fuera del Congreso y un diputado preso, mientras el proyecto pasa al Senado para plenario de comisiones hoy y posible votación el 27 de febrero.
La Libertad Avanza contó con apoyo de gobernadores peronistas de Tucumán, Salta, Catamarca y Misiones, lo que generó crujidos en la interna del PJ. Se eliminó el polémico artículo de licencias médicas, y el gobierno celebra la modernización laboral como un avance integral. Manuel Adorni, vocero presidencial, agradeció en redes el trabajo incansable para hacerla realidad.
Posibles medidas de fuerza de la CGT la próxima semana, con un sector duro impulsando un paro de 36 horas para presionar contra la ley, aunque el acatamiento ayer fue irregular y más impactante por el transporte. Sindicalistas como Omar Perotti de ATE critican a los diputados como "ratas" que votaron la norma, mientras otros mantienen diálogo con el gobierno. En el Senado, se espera orden y aprobación definitiva antes del 1 de marzo.
Durante la sesión, hubo inmadurez política con la diputada Florencia Cariñani desenchufando micrófonos y afectando el trabajo legislativo, cruces con Johanna Lemoyne y tensiones con el presidente de la Cámara, Martín Menem, quien protegió su termo ante amenazas. Imágenes de acaloramientos con Germán Martínez y otros, mostrando impotencia peronista ante la minoría y divisiones internas por apoyos a la reforma.