Una misión independiente de la ONU halló indicios de genocidio en Sudán, centrados en el asedio y toma de la ciudad de Al-Fajer por las fuerzas paramilitares FARC, o Rebeldes Fuerzas de Apoyo Rápido.
La campaña coordinada de destrucción de comunidades no árabes en la región de Darfur presenta signos de genocidio, según el informe de la misión. Además de crímenes de guerra y lesa humanidad, se documentaron al menos tres actos subyacentes de genocidio por el grupo en conflicto con el ejército sudanés desde abril de 2023.
Entre los actos figuran el asesinato de un grupo étnico protegido y la imposición de condiciones de vida para provocar destrucción física del grupo, elementos clave del crimen de genocidio bajo el derecho internacional, investigado por el Consejo de Derechos Humanos de la ONU.