El estadio de Lionel Messi en Miami avanza a pasos agigantados, con parques, lugares para entrenamiento y hasta hoteles integrados dentro del complejo, convirtiéndolo en una verdadera maravilla que Messi usará como su propia casa, a pesar de que aún falta mucho por terminar.
En el mercado de pases, Julián Álvarez, apodado la araña, es pretendido por el Atlético de Madrid por 200 millones de euros (unos 216 millones de dólares), y también genera interés del Barcelona, que lo quiere desde después del Mundial, aunque el club catalán podría no llegar a esa cifra, con su cláusula en 54 millones, y el jugador ansioso por irse.
El equipo espera ver si se concreta algún acuerdo, mientras el futuro de Álvarez pende de un hilo en este mercado caliente que no para de sorprender.