Al inicio de clases, madres de la Escuela Primaria 32 en Temperley enfrentan una denuncia de estafa: una mamá designada para encargar remeras y camperas para los egresados se quedó con casi dos millones de pesos recaudados en cuotas. El grupo de chicos, en su último año de primaria, ilusionados con prendas temáticas de la selección argentina, no recibió nada pese a pagos desde noviembre.
La responsable, amiga de las familias en el barrio chico, recolectó cuatro cuotas de 625 mil pesos cada una, pero solo depositó 330 mil iniciales al taller. Al no entregar la mercadería el 10 o 11 de febrero, las madres investigaron y descubrieron chats donde ella pedía devolución de la seña alegando baja del grupo, negando todo y mostrando comprobantes falsos. La hija de la estafadora, compañera desde salita de tres, fue sacada de la escuela.
Las afectadas, mayormente de clase baja que juntaban con esfuerzo y prepagas, interpelaron a la mamá sin éxito y ya presentaron denuncia formal. Apelan a la solidaridad argentina para donaciones vía alias y poder hacer las camperas, protegiendo la ilusión de los niños en este principio de egreso.
La periodista María Julia Mastromarino reporta en vivo detalles del engaño, destacando la traición en un grupo unido y el impacto en los chicos que esperaban reunirse con banderas argentinas en sus prendas.