Lanús demuestra ser un equipo serio con Chester Anu de Pellegrino al mando, construyendo desde hace años un plantel sólido en primera división, ahora con tinte internacional tras ganar la Copa Sudamericana y competir en la Recopa contra Flamengo.
El entrenador, oriundo de Vélez, tuvo pasos por Valencia e Independiente, pero en Lanús encuentra el ambiente para trabajar; el club no se equivoca en juveniles ni refuerzos, manteniendo armonía con figuras como Gustavo Bou en el banco y Walter Bou, encontrando en Marcelino Moreno un jugador descomunal y en Rodrigo Castillo una apuesta clave que viene marcando goles.
La final de la Copa Sudamericana se ganó de punta a punta en Asunción del Paraguay, sufriendo pero triunfando; ahora la Recopa está a un paso, con el desafío de jugar en el Maracaná ante un Flamengo maniatado en el partido de ayer, valorando el gol de Rodrigo Castillo para avanzar.
El proyecto de Lanús siempre termina triunfando por su acierto en juveniles y refuerzos, permitiendo lujos como tener goleadores infalibles en armonía absoluta, con objetivos en el torneo local y especialmente en el ámbito internacional.