Kiev afirma haber frustrado planes de asesinato de altos cargos por parte de Rusia, arrestando a 10 sospechosos en Ucrania y Moldavia en una investigación sobre complots con pagos de hasta 100.000 dólares prometidos por Moscú.
Ucrania había acusado previamente a Rusia de planear asesinatos contra el presidente Zelensky y el jefe de inteligencia, entre otros responsables.