La llaman la Toretto de Berisso, en referencia a la influencer que el año pasado mató a un hombre atropellándolo, y ahora otra joven se graba manejando a 180 km/h, riéndose mientras cruza un semáforo en rojo y muestra el velocímetro como si fuera un logro. Todo mal, todo mal, con una amiga grabándola y subiendo el video a redes sociales sin conciencia del peligro para ellos y los demás.
Se jactan de llegar a esa velocidad extrema, ignorando el riesgo de accidente fatal, y lo presentan como algo gracioso o valiente en las redes, agravando el delito al publicitarlo. La Agencia de Seguridad Vial ya actuó de oficio en casos similares, rastreando a la titular del vehículo vía redes o datos oficiales para quitarle el registro, multarla e imponer sanciones duras.
En el video se ve cómo pasa autos de frente y semáforos sin parar, poniendo en jaque la vida de todos, y comparan con la Toretto original que terminó detenida por homicidio vial. Esperan que en horas se anuncie la pena correspondiente, destacando la falta de cinturón y la total irresponsabilidad que genera terror en la vía pública.
Este tipo de videos virales normalizan conductas letales, y las autoridades deben ser implacables para evitar tragedias como la de La Plata, donde la velocidad descontrolada cobró una vida inocente.