Fuentes de la investigación confirman que se ordenó comparar los dos dispositivos explosivos, uno enviado a la Sociedad Rural y el otro a Gendarmería, con un test de materiales para identificar paralelismos entre ambos eventos ocurridos con solo una semana de distancia.
Los artefactos son bombas caseras fáciles de fabricar con materiales simples y accesibles, diseñados para un impacto reducido y contenido, sin buscar grandes daños masivos, según lo detectado en ambos casos. La conexión temporal entre el atentado del 27 de agosto contra la oficina de Nicolás Pino en la Rural y el del 5 de septiembre en Gendarmería es demasiado cercana para ignorarla.
Los envíos no provinieron de Capital Federal, sino de sectores más tranquilos como Floresta y barracas, utilizando distintos correos pero con formatos y métodos de detonación muy similares. Las escenas de apertura en la Rural y Gendarmería muestran similitudes, y se analizarán posibles esquirlas en las heridas de las víctimas, como pequeños puntos observados en los heridos.
Esta actualización llega en modo minuto a minuto, destacando la urgencia de establecer si hay una relación directa entre los dos incidentes que generaron alarma por su similitud en ejecución.