En el programa El valor de tus joyas, se explora el dilema de confiar joyas y valores preciados al decidir venderlos, con la advertencia de que no todo lo que brilla es oro. El equipo sale a la calle para investigar comercios reconocidos en Buenos Aires, comenzando en Joyería El Cazador, ubicada en Corrientes 2810 esquina Puerredón. Egidio Jerometa lleva joyas heredadas de su abuelo orfebre italiano, incluyendo un broche Belle Epoque con zafiros de Ceylón y un Rolex de los años 80, además de anillos y una pulsera.
En Joyería El Cazador, el tasador Francisco evalúa las piezas: un anillo de 1925 con piedra sintética y diamantes laterales, otro de estilo americano en oro, el reloj Rolex sin papeles ni caja que afecta su valor, y la pulsera de oro con poco uso. Oriana, la clienta, explica su situación financiera por planes de autos fallidos y el miedo a tener joyas en casa por inseguridad. Tras negociación, ofrecen 4.600.000 pesos en total, considerando la falta de documentación, y se procede con transferencia bancaria para seguridad.
La investigación continúa en Leyva Joyas, donde una clienta fanática de las joyas, atraída por anuncios en TV, lleva piezas familiares. El tasador detalla un anillo solitario de su abuela con un brillante grande en talla holandesa antigua, piedra limpia con color intermedio; aritos con aventurina (variedad de cuarzo sin valor comercial, pero valorados por el oro); y un anillo de su mamá con coral y brillantes blancos. A pesar de las piedras sin valor en algunos casos, toman el peso completo del oro.
La tasación en Leyva Joyas resulta en 9.100.000 pesos, monto que la clienta acepta para financiar su proyecto de un estudio de yoga para niños, algo que necesitaba urgentemente. Prefiere transferencia bancaria por seguridad, y el proceso se completa rápidamente con papeles. La clienta destaca la necesidad de tales espacios y su entusiasmo por concretar el sueño.