Las intensas lluvias en Perú han causado inundaciones extremas en provincias como Arequipa, Ica y Amazonas, bloqueando rutas clave como la Panamericana Sur y dejando varados a cientos de viajeros.
La crecida rápida de los ríos ha agravado la situación, destruyendo infraestructuras viales, interrumpiendo servicios como el agua potable en poblaciones como Caravelí, y generando pérdidas económicas significativas.
Varios estados permanecen en emergencia debido a las precipitaciones extremas, con corrientes fuertes que han cortado comunicaciones entre pueblos y ciudades, afectando gravemente la movilidad y los servicios básicos.
La situación se ha intensificado en las últimas horas, con daños en autopistas y poblados que enfrentan el impacto directo de las inundaciones y crecidas.