Otro dato económico clave es la inflación mayorista en 1.7%, que no es la que se paga en supermercados sino los insumos para producción, bajando desde 2.5% del mes anterior.
Este descenso es positivo ya que reduce presión sobre la inflación minorista, aún alta en 2.9%, y en febrero se espera ver el impacto.
Si la mayorista subiera, complicaría bajar la minorista; así, el 1.7% es un buen indicador para la economía.