El índice de confianza del consumidor en Argentina cayó un 4,7% en febrero, marcando la mayor baja en seis meses, según la encuesta que mide cómo se sienten los ciudadanos económicamente y sus expectativas futuras. Las expectativas futuras bajaron un 5,75%, la situación personal un 7,62%, y la mayor caída se registró en Buenos Aires con un 7,77%.
Este indicador revela que los argentinos no solo están mal en el presente, sino que no ven mejoras a futuro, lo que impacta en la disposición a gastar en bienes durables como electrodomésticos o autos, incluso con créditos. Empresarios y comercios lo usan para prever ventas, en un contexto donde el uso de tarjetas de crédito para compras básicas como alimentos ha caído por deudas acumuladas.
La encuesta destaca que, independientemente del dinero en el bolsillo, el pesimismo general frena el consumo, agravando la situación económica del país.