Cuatro años después del incendio fatal en el departamento de Felipe Petinato, comienza el juicio el 23 de este mes para determinar su responsabilidad penal en la muerte de su neurólogo y amigo Melchor Rodrigo. Lo acusan de estrago doloso seguido de muerte, delito que conlleva una pena de entre 8 y 20 años de prisión. El fuego destruyó el piso 22, dejando a Melchor sin vida y a Petinato sin signos de quemaduras ni intentos de socorro.
Amigos de Melchor describen el episodio como una crónica de una muerte anunciada, con episodios previos de riesgo, como un incidente con un cuchillo en la cocina. Petinato, con problemas de salud mental, recibía ayuda de Melchor, pero situaciones violentas pusieron en peligro al neurocirujano. La fiscalía confirma que Petinato inició el fuego con un encendedor y sustancia inflamable, descartando suicidio ya que había dos personas involucradas: una rociada y muerta, otra viva y sin lesiones.
En exclusiva, Hernán Rodríguez, hermano de Melchor, declara que para él fue un asesinato premeditado, aunque la motivación exacta permanece en duda, conocida solo por la familia y abogados de Petinato. Hernán rechaza la relación como médico-paciente, afirmando que eran amigos y compañeros de consumo de la misma adicción. Cuestiona el juicio por Zoom, criticando la lentitud de la justicia argentina que demoró cuatro años, y enfatiza su expectativa de justicia plena, con pena cumplida y arrepentimiento.
Hernán detalla otros riesgos vividos por Melchor, como momentos de violencia de Petinato reportados por amigos y pacientes. Solidario con la pérdida irreparable, insiste en que Felipe no ayudó a su hermano durante el incendio. El juicio, aunque virtual, busca resolver si Petinato es autor del crimen, con Hernán delegando decisiones a su madre, quien lidera el proceso tras la muerte de su padre sin ver justicia.