El panel discute el paro general de ayer, destacando una catástrofe en el transporte que obligó a un acatamiento del 90% según la CGT, pero con comercios funcionando con relativa normalidad después del mediodía. Se cuestiona si el alto acatamiento fue voluntario o forzado por la falta de transporte, haciendo imposible medir el verdadero impacto en la asistencia laboral.
La Cámara Argentina de Comercio y Servicios reporta un bajo nivel de afectación en los comercios, con muchos abiertos pero una merma del 25% en el público en Buenos Aires y 20% en el interior, cifras altas para un día normal pero bajas comparadas con paros anteriores. En el interior, como en Chaco y Chubut, los comercios estuvieron abiertos al 100%, aunque con ausencias del personal que obligaron a los dueños a atender.
Desde el gobierno, Manuel Adorni califica el paro como perverso y extorsivo, argumentando que complica la vida de los trabajadores y que los sindicalistas tienen un 80% de imagen negativa por ello. La CGT celebra el enorme acatamiento, pero el análisis concluye en una situación mixta donde el transporte paró fuerte, pero el comercio resistió.
En provincias como Jujuy, el 80% de las empresas de transporte funcionaron, aliviando el impacto. El debate resalta cómo la UTA domina el poder de la CGT, cambiando completamente la ecuación del paro.