El grupo Hamás está afianzando su dominio en la Franja de Gaza mediante la designación de leales en posiciones claves de gobierno, la activación de impuestos y el pago de salarios, lo que complica la implementación del plan de paz impulsado por Estados Unidos.
Según un informe militar israelí presentado por el primer ministro Benjamín Netanyahu, Hamás mantiene su influencia sobre estructuras esenciales de poder, generando escepticismo sobre la viabilidad del plan de paz de Donald Trump, que exige el desarme del grupo a cambio de la retirada militar israelí.
El Consejo Internacional de Paz de Trump celebró su primera reunión en Washington, mientras Hamás integra a sus seguidores en oficinas gubernamentales, organismos de seguridad y autoridades locales, sin mostrar disposición a transferir la administración a un comité de tecnócratas palestinos respaldado por EE.UU.
Este informe, al que accedió una cadena local de información, advierte que la influencia sostenida de Hamás preserva su control desde la base, complicando los esfuerzos diplomáticos en la región.