Y Juan Pablo Lucumilla está con nosotros aquí en los estudios. Bienvenido, Juan. Listos para hablar de números, así es. Bueno, pues vamos a empezar hablando de Colombia porque el gobierno de Gustavo Petro finalmente reafirmó salario mínimo que el presidente izquierdista ha decidido llamar como salario vital y hoy hizo toda una explicación de esta palabra con base a la constitución de ese país, de Colombia. Cuando el mandatario dio su discurso en la plaza de Bolívar en la capital, Bogotá, ya habían cerrado las bolsas salvándose este jueves de las pérdidas. El Colcap, como lo ven ustedes en pantalla, subió 0,8%.
Los inversores no tenían en su plan este nuevo decreto del gobierno colombiano que mantiene el aumento del salario mínimo en 23,7 por ciento, aunque hay que decir que no se movió ni un solo dígito la cifra que se había propuesto en diciembre de 2026, disipando así los rumores que había de que incluso iba a elevar mucho más este dígito. Así lo defendió Petro: "¿Esa palabra vital qué significa? Diferencia del mínimo. Porque el salario vital se alcanza para llevar la canasta mínima vital al hogar. Lo malo y lo desgraciado que hicimos para que hayan suspendido un decreto, cumplir la Constitución. Es todo lo que hicimos. ¿Por qué tanta oposición? Porque aquí hay una serie de empresarios que no viven produciendo, sino del Estado, yo le llamo parásitos, que creen que se aumenta las ganancias si los trabajadores ganan menos. Y no se dan cuenta que si el pueblo trabajador gana menos, compra menos, y entonces venden menos, y entonces ganan menos. Una lógica económica que no tienen en la cabeza."
Firmamos y se entrega al Consejo de Estado. Hay más detalles. Para ampliar esta noticia y para eso, escucharemos el informe de nuestra periodista Rosa Pérez Mazdeu, que estuvo en el lugar donde Petro dio el discurso. Entre cánticos de ni un peso atrás, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, ha presentado el nuevo decreto de salario mínimo que mantiene en 12 millones de pesos este salario mínimo vital, incluyendo el subsidio de transporte. Estos son unos 540 dólares estadounidenses, por lo tanto, el gobierno mantiene este aumento del 23% decretado en el mes de diciembre y que fue suspendido la semana pasada de forma provisional por el Consejo de Estado que exigió al gobierno que con base a la ley justificara porque la cifra del aumento era del 23% que lo vinculara con la productividad, con el PIB, con la inflación.
También Petro ha insistido en que han hecho los cálculos y que así se los han entregado y que lo que han tenido en cuenta es que los trabajadores puedan aportar a sus hogares lo mínimo vital, lo digno para sobrevivir esta canasta básica para una familia con varios miembros. Estas finalmente discusiones técnicas hay que entenderlas en un contexto electoral más amplio. Aquí no han faltado las críticas al Congreso de la República por haber bloqueado otras reformas sociales del presidente Gustavo Petro. Estamos a las puertas de unas elecciones legislativas y de una campaña a las elecciones presidenciales aquí en Colombia y entre los asistentes que hemos encontrado en la Plaza Bolívar de Bogotá, muchos seguidores del proyecto de izquierdas del presidente, muchos trabajadores que perciben el salario mínimo y que con el aumento ya en el mes de enero nos han dicho que han podido pensar en ahorrar por primera vez o que se han podido comprar una bicicleta para ir al trabajo y consenso también aquí entre los asistentes en que esta suspensión decretada por el Consejo de Estado por este alto tribunal administrativo fue un movimiento político, sin embargo ahora la derecha recordemos que también apoya este aumento salarial que beneficia a 2,4 millones de personas aquí en Colombia.