Hablamos de las guerras, de lo injusto de las guerras, de los que ganan con las guerras, de los que envían a su gente al frente de combate, de los que negocian con su gente en el frente, y de aquellos que tienen la suerte de morir y no volver baldados, con falta de algún miembro o en situación de salud peor.
La Organización Mundial de la Salud ha informado que 390.000 personas han quedado discapacitadas producto de los combates, un aumento de más del 10% con respecto a antes de la guerra. Esto lo dijo el portavoz Christian Lindmayer en una rueda de prensa a pocos días del cuarto aniversario del comienzo de esta guerra proxy entre Ucrania y Rusia.
Recordamos que todos los jóvenes van al frente y después se tiene un decrecimiento vegetativo, disminuye la población porque se manda a la crema y nata de un país a morir. Estas personas con discapacidad carecen del apoyo y de los servicios mínimos necesarios. Los números son una cosa, las historias detrás son otra mucho mayor, cosa que suscribimos.