La Unión de Docentes Argentinos y CETERA, gremio nucleado en la CGT, decretaron que no arrancarán clases el 2 de marzo si el gobierno no convoca a paritaria nacional. En algunas provincias inicia el 26 de febrero, pero el foco es garantizar días de clases; reclaman actualización de la ley de financiamiento educativo y salario mínimo docente.
La paritaria nacional tiene rol testigo simbólico en un sistema descentralizado, pero presiona provincias. En Buenos Aires, peso clave: gremios aliados a Axel Kicillof no pararon en seis años, pero ahora Varadel, forzado por bases y FED, anuncia paro que complica al gobernador.
Se ve unidad en sindicatos docentes; prolongación podría perjudicar a Javier Milei. En Buenos Aires, transición de cristinismo a kicillofismo genera conflicto interno.
Comunicado reciente denuncia ausencia de llamado a paritarias, centralizando el reclamo.