El gobierno consiguió el dictamen en el Senado para la reforma laboral en medio de intensos fuertes cruces políticos, marcando un avance controvertido en la agenda legislativa, mientras sindicatos convocan un paro general de 36 horas en rechazo a las medidas, escalando el conflicto social y laboral.
Facu Muñoz reporta en vivo desde la planta de FATE, donde la situación permanece caliente tras días de tensión, con trabajadores en incertidumbre bajo conciliación obligatoria. Aunque el clima es más tranquilo comparado con días previos, persiste la falta de comunicación de la empresa y el gobierno sobre la reanudación de operaciones, dejando a los empleados en espera.
Activistas de Jabasta y la Juventud Anticapitalista del Nuevo MAS mantienen guardias solidarias turnadas, incluso durante la noche, apoyando a los trabajadores que duermen en la fábrica. Presencia constante de policía de la provincia de Buenos Aires, incluyendo el grupo GAD, y una ambulancia, aunque no hay avances en un posible desalojo ordenado inicialmente por un fiscal.
Los trabajadores destacan que las máquinas están encendidas para evitar justificaciones de la patronal por falta de elementos, previniendo un cierre definitivo. La conciliación otorga 15 días para negociar, pero la empresa acata la medida citando condiciones de seguridad pendientes, sin aclarar plazos para reabrir la fábrica.