Todo Noticias economia TN de 6 a 10

FATE mantiene puertas cerradas pese a conciliación obligatoria y anuncia cierre inminente en Virreyes

Neutral · teleprompter · neutral

En la fábrica FATE de neumáticos en Virreyes, San Fernando, los trabajadores del turno mañana se encontraron esta mañana con las puertas encadenadas y un cartel anunciando que no se reabrirá hasta que se verifiquen las condiciones operativas, pese a la conciliación obligatoria dictada por la Secretaría de Trabajo de la Nación y el Ministerio de Trabajo de Buenos Aires, que obliga a reabrir por 15 días. La empresa, que cerró el miércoles pasado tras una parada técnica en febrero coincidente con vacaciones, reemplazó el cartel inicial de cierre con uno nuevo que indica falta de condiciones para operar, generando incertidumbre total sobre la reapertura.

Los trabajadores ocupan el jardín de la planta desde hace días, apoyados por sindicatos y agrupaciones políticas, pero no han podido ingresar ni realizar tareas. La empresa argumenta falta de insumos para producir, aunque el sindicato y empleados afirman que hay depósitos de caucho y materiales disponibles, pese a una reducción reciente. No hay voceros oficiales de FATE en el lugar, ni abogados, y la gestión de la crisis se realiza sin mostrar la cara, lo que genera críticas por la falta de diálogo directo.

El conflicto se enmarca en reclamos más amplios de la Unión Industrial Argentina al gobierno por condiciones operativas difíciles en Argentina, incluyendo aspectos internos de la fábrica y externos como presiones económicas. La conciliación es vista como extraña, ya que la empresa acata formalmente pero no enciende máquinas, planteando escenarios donde trabajadores entrarían sin tareas reales o solo para consumir insumos limitados. Analistas lo describen como un cierre anunciado, con el empresario decidiendo fin al negocio pese a indemnizaciones ya liquidadas, y posibles tomas de planta si se fuerza la entrada.

En el lugar, no hay fuerzas de seguridad directas hoy, solo camionetas policiales a 100 metros, y personal tercerizado de vigilancia recorre las instalaciones. Los trabajadores mantienen permanencia pacífica en el área parquizada tras cortar un alambrado, pero sin acceso al edificio principal. El gobierno parece molesto con los dueños de FATE por el timing del cierre durante la sanción de la ley laboral, pero la empresa insiste en no tener condiciones para producir ni pagar salarios sin actividad.