FATE acata la conciliación obligatoria dictada por el gobierno de Javier Milei a través de la Secretaría de Trabajo, frenando despidos y permitiendo que los empleados vuelvan a la fábrica para realizar tareas.
Sin embargo, no habrá producción ya que el cierre estaba programado desde hace meses y no se compraron insumos, en un plan de reestructuración.
Los empleados regresarán en las próximas horas, y esta situación durará 15 días según la conciliación, tras lo cual se volverá a negociar.
Esto ocurre en el contexto de tensiones laborales post-paro general de la CGT.