La familia de Valeria Schwab, la joven de 38 años asesinada en Comodoro Rivadavia, se constituye como querellante para agotar todas las líneas investigativas, sospechando la involucración de más personas además del femicida que se suicidó horas después del crimen.
El caso genera dudas en el entorno de la víctima sobre la amplitud de la pesquisa, impulsando acciones legales para esclarecer completamente los hechos del homicidio.