En una seguidilla de incidentes sospechosos, Mercado Libre, la empresa fundada por Marcos Galperín, recibió un paquete que generó pánico al parecer contener cables, un celular y objetos que simulaban un artefacto explosivo, incluyendo una batería similar a las de luces de emergencia.
La sospecha llevó a la evacuación total de las instalaciones, y se convocó a la Dirección de Explosivos de la Policía Bonaerense, que determinó que todo era inofensivo: una caja plástica negra conectada con cables y un teléfono, sin riesgo real. Tras las pericias, las operaciones volvieron a la normalidad.
Este episodio se suma a la preocupación por la explosión en Gendarmería, destacando la tensión en envíos y paquetes en instituciones y empresas, aunque en este caso resultó ser una falsa alarma que da miedo a primera vista.