Esta tarde estalló un paquete en la Escuela Superior de Gendarmería Nacional en Paseo Colón al 500, Bajo Porteño, generando un amplio operativo con la avenida cortada en ambos sentidos para tránsito y Metrobús, afectando varias líneas de colectivos. El reportero Diego informa que el escuadrón antibombas controló la situación, pero persiste el protocolo de rastreo piso por piso. Más de 200 personas del edificio contiguo de una empresa de telefonía celular fueron evacuadas, permitiéndoles retornar brevemente para recuperar objetos personales.
El fiscal federal Ramiro González, de turno con el juez Marcelo Martínez Giorgi, dispuso intervención inmediata al Departamento de Investigaciones Antiterroristas de la Policía Federal. Ordenó obtener vistas fotográficas, declaraciones testimoniales, copias de registros de ingresos y manipulación de correspondencia, identificación de lesionados y sus circunstancias, así como análisis del explosivo por el departamento de explosivos para determinar su naturaleza, mecanismo de detonación, capacidad destructiva y nivel de conocimiento requerido para su manufactura. Notificó a la Secretaría de Inteligencia del Estado para actividades de inteligencia sobre origen, motivaciones y vinculaciones.
En cuanto a las víctimas, el SAME atendió a cuatro personas: dos por inhalación de gases, dadas de alta en el lugar, y dos comandantes mayores con heridas leves –un hematoma abdominal y escoriaciones en brazos–, derivados al Hospital Argerich donde cumplen protocolos por posibles sustancias tóxicas, pero ambos fuera de peligro. El paquete estaba dirigido a Diego Gasparuzzi, quien dejó de prestar funciones el año pasado, según el comisario Ocampo.
El operativo continúa con protocolos de seguridad, y no se reportan daños mayores ni propagación, aunque el incidente genera preocupación por su naturaleza sospechosa en una institución clave.