Una de las noticias más impactantes de la semana involucra a Claudio Tapia, presidente de la AFA, y Tobillino, quienes fueron citados a indagatoria por presunto lavado de dinero y administración fraudulenta. Tapia no puede salir del país y necesitará permisos especiales, en un momento clave a meses del Mundial de Clubes. Expertos analizan la gravedad del caso, destacando indicios de ahorro de activos mediante compañías fantasma y transferencias sospechosas.
Gustavo Novocián, contador especialista en lavado de dinero, explica que en dos meses surgieron evidencias de facturas apócrifas, compañías en Estados Unidos y contratos dudosos para sacar fondos de Argentina. Como asociación civil, la AFA goza de exenciones impositivas, pero si se beneficia a directivos, estas se caen, lo que implica penas de 3 a 10 años por lavado y hasta 9 años por evasión fiscal superior a mil millones.
Nicolás Silvera de la Fundación Apolo, denunciante, detalla irregularidades en el fuero federal, como el retiro de 15 caballos valuados en más de 30 mil dólares de una estancia en Pilar justo antes de un allanamiento ordenado por el juez Marcelo Aguinsky. Esto apunta a ocultamiento de patrimonio ligado a la familia de Tobillino, con acciones en empresas que se giran periódicamente. El esquema de corrupción se realizó casi a la vista de todos, protegido por el éxito deportivo de la Selección.
El conductor cuestiona cómo se pudo armar un esquema tan visible en la AFA, campeona del mundo, y anticipa que la investigación continuará. Menciona la necesidad de que los mileístas combatan esta mafia sin medias tintas, prediciendo que tras Tapia caerá Riquelme, criticado por llevar a Boca Juniors al borde del descenso.