Urgente en A24: La empresa Fate en Buenos Aires acepta conciliación obligatoria para liquidar el emprendimiento, pero mantiene portones cerrados con candados, dejando a familias en precariedad. Trabajadores y esposas organizan protestas con ollas populares todo el fin de semana y la próxima semana, impactando como una "bomba atómica" en las dinámicas familiares por el desempleo masivo.
El periodista Gabriel Prosperi reporta en vivo, entrevistando a Claudio, un trabajador con 18 años en la planta, quien describe la ausencia total de interlocutores de la empresa como Javier Madan y Quintanilla. La compañía, parte del holding Alvar que incluye la represa Fruta Leufu, es un "incumplidor serial", debiendo bonos y violando acuerdos del Ministerio de Trabajo que prohibían despidos hasta julio. Claudio destaca el riesgo ambiental: sustancias químicas, solventes cancerígenos y 5 megawatts de energía propia sin control, con trabajadores vigilando voluntariamente.
Claudio, de 55 años y veterano del 2001, rechaza el cierre definitivo pese a la conciliación de 15 días, recordando cómo patrones abandonaban plantas para luego reactivarlas. Los empleados discuten formar cooperativa o estatización provincial bajo control obrero para abastecer el parque automotor oficial a bajo costo, evitando importaciones. La empresa mintió sobre pérdidas, reportando 192 millones de dólares de ganancia neta reciente, sin crisis demostrada. Prosperi cierra enfatizando la decisión irrevocable de cierre, dejando a los trabajadores sin retorno.