Consejo de Pablo a Timoteo: El predicador presenta el título del sermón sobre el legado de un líder, citando 1 Timoteo 4:16 donde Pablo insta a su hijo espiritual Timoteo, líder de una iglesia, a tener cuidado de sí mismo y de lo que enseña. Enfatiza que la doctrina importa y que perseverar en esto salvará tanto al líder como a quienes lo escuchan. Destaca la tremenda responsabilidad de los líderes, criticando métodos y recursos falsos que priorizan el crecimiento numérico sobre la sanidad espiritual.
Tentaciones y aprobación divina: Los líderes están expuestos a mayores tentaciones porque el diablo sabe que su caída afecta más a la iglesia. El predicador urge cuidarse a uno mismo y de uno mismo, diferenciando entre ser usado por Dios y ser aprobado por Él. Ejemplos como Judas y Balaam ilustran cómo Dios usó a personas reprobadas: Judas realizó milagros pero terminó en perdición, y Balaam bendijo a pesar de su desvío. Aspira primero a la aprobación de Dios para no predicar de Cristo sin conocerlo ni perderse uno mismo mientras salva a otros.
Vida irreprochable y disciplinas espirituales: El liderazgo fluye de una vida fiel, siendo ejemplo en enseñanza, amor, fe e irreprochabilidad, sin puntos débiles para el diablo. Se logra mediante disciplinas espirituales como oración, fe y ayuno, invencibles armas contra gigantes espirituales, demonios y fortalezas. Critica la pereza de los discípulos que fallaron por falta de ayuno, contrastando con Jesús orando mientras ellos eran carnales. Llama a servir desinteresadamente, ganando almas para Cristo, no para uno mismo, y a predicar sana doctrina con vida pura, enfocándose en Dios y la Palabra, no en modas.
Ejemplos bíblicos de estudio y retiro: Figuras como Esdras, bereanos y Pablo estudiaban las Escrituras incansablemente; Pablo, en prisión a punto de morir, pedía sus libros para conocer más a Dios pese a sus experiencias celestiales. Los líderes deben apartarse en el monte de oración para recibir mensajes divinos, como Moisés esperando seis días o profetas como Elías ocultos hasta tener una palabra. El predicador enfatiza la soledad del líder para sintonizar con Dios en la carpa del encuentro, sacando carencias espirituales.