Donald Trump resaltó durante un mitin republicano en Georgia que 50 millones de barriles de petróleo venezolano están siendo enviados en buques hacia Houston, calificándolo como fantástico para las arcas de Venezuela. Sin mencionar directamente a Delcy Rodríguez, elogió el gran trabajo de la presidenta interina y la muy buena relación entre ambos países.
Estos comentarios se dieron un día después de que el Departamento del Tesoro de Estados Unidos oficializara una norma que flexibiliza restricciones a petroleras operando en Venezuela, permitiendo exportaciones de crudo bajo estricta supervisión. Las nuevas licencias autorizan a cinco grandes compañías - Chevron, British Petroleum, Eni, Shell y Repsol - a realizar transacciones con la estatal Petróleos de Venezuela y otras entidades públicas.
Trump enfatizó la importancia del petróleo venezolano, diciendo "hemos oído hablar sobre Venezuela, tienen mucho petróleo, nosotros también, pero los estamos ayudando mucho". Esto se enmarca en el apoyo de EE.UU. al gobierno de transición en Caracas, conectando con las medidas de amnistía y la crisis económica.