Actualización en vivo sobre la explosión de una encomienda bomba ocurrida a las 13:49 en el piso 11 de la Escuela Superior de Gendarmería Nacional, en Paseo Colón 533, Buenos Aires, en la oficina de capacitación y becas. Se confirman cuatro gendarmes afectados: dos trasladados por el SAME al Hospital Argerich con heridas leves por quemaduras en tórax, brazos, manos y posiblemente rostro, y otros dos atendidos en el lugar sin riesgo de vida. El paquete, un explosivo casero, fue enviado hace al menos cuatro meses, en la previa de las elecciones legislativas, con el objetivo de generar conmoción y desestabilizar al gobierno.
El presunto destinatario es el ex comandante mayor retirado Diego Gasparutti, quien fue director de la Escuela Nacional Superior de Gendarmería. Gasparutti, que no trabajaba habitualmente en el lugar, fue avisado del paquete y lo retiró hoy, momento en que explotó al abrirlo. La etiqueta indica un envío por plataforma, y se sospecha de al menos dos paquetes adicionales sospechosos en el edificio, que están bajo investigación para posible detonación controlada. El operativo incluye evacuación total del edificio principal y aledaños, con cordón de seguridad y presencia de múltiples fuerzas.
En el lugar, llegó la ministra de Seguridad Alejandra Montioliva, quien se interioriza con efectivos, junto al titular del SAME Alberto Crescenti. Una testigo del edificio contiguo de Personal Telecom (Grupo Clarín) relató que no escucharon la explosión, pero notaron el despliegue de ambulancias y gendarmería; criticó la negligencia en la evacuación, tardando 40 minutos pese al riesgo, en contexto de reforma laboral que penaliza el abandono de puesto. El tránsito se cortó y hubo incertidumbre por posible otro artefacto.
Periodistas califican el incidente como un ataque terrorista directo a una fuerza de seguridad estatal, no mera amenaza, con intención de intimidación. Antecedentes incluyen casos similares como el de Nicolás Pino y un sobre en Avenida Libertador dirigido al Ministro de Justicia. Expertos destacan la facilidad de armar estos explosivos caseros con tutoriales en internet, y su estabilidad para almacenarse años. La investigación, a cargo de la Policía Federal y la Unidad de Investigación Antiterrorista bajo un juez federal, podría llevar a prisión perpetua por estrago doloso agravado y encuadre en terrorismo. Paquetes restantes y restos del detonado proporcionarán pistas sobre sustancias, mecanismos y origen.