Esta ley no resuelve la informalidad completamente, pero aborda aspectos clave según el debate. El presidente de la Corte Suprema ha declarado públicamente que las cuestiones políticas deben resolverse por la política, no por los tribunales.
La Argentina gira en círculos sin avanzar, y es difícil que una ley genere empleo directamente; se necesita actividad económica para ello. Hay gran dificultad en resolver problemas sociales sin judicializar todo.