En el marco del conflicto histórico entre Cuba y Estados Unidos, que data de la crisis de los misiles, el pueblo cubano sigue sufriendo más allá de su gobierno. La Habana confirmó la llegada de un segundo avión con 116 migrantes irregulares deportados desde EE.UU., elevando la cifra a más de 300 desde inicios de 2026. El Ministerio del Interior de Cuba detalló que se trata de 88 varones y 28 mujeres que aterrizaron en el aeropuerto José Martí, ratificando el compromiso con una inmigración regular y ordenada, mientras advierten los peligros de las salidas irregulares.
El escape de cubanos ha sido constante, recordando los gomeros y la política de pies secos, pies mojados, donde tocar territorio estadounidense garantizaba asilo, pero ser capturados en el mar llevaba a deportación. Miles murieron huyendo de la pobreza extrema, y ahora, con la cifra acumulada de 302 retornados este año, incluyendo un vuelo previo con 170 ciudadanos el 9 de febrero, la crisis persiste bajo los acuerdos migratorios bilaterales.
La discusión histórica resalta la Revolución Cubana de 1959 que derrocó a Fulgencio Batista, inicialmente bien vista, pero que derivó en el marxismo-leninismo de Fidel Castro, desencadenando el bloqueo de EE.UU. desde 1962, la crisis de misiles con Khrushchev y Kennedy, y la invasión fallida en Bahía de Cochinos. Cuba resiste 64 años de embargo, con Guantánamo aún bajo control yanqui y una cárcel para torturas, mientras potencias como Rusia envían ayuda petrolera bajo banderas fantasmas. Figuras como Marco Rubio prometen el fin del régimen, pero el sufrimiento del pueblo continúa en medio de grandes potencias.
Los conductores lamentan que Cuba esté al borde del colapso humanitario, destacando cómo los elefantes pelean y el pasto sufre, con el pueblo cubano atrapado en el medio de tensiones geopolíticas que no cesan.