Cuba comienza a distribuir suministros de ayuda desde México, cumpliendo la promesa de su aliado de larga data tras amenazas de Washington de imponer aranceles a países que envíen petróleo a la isla.
En enero, Washington amenazó con aranceles, considerando a Cuba una amenaza extraordinaria a la seguridad nacional de Estados Unidos, afirmación que La Habana niega.
La distribución de la ayuda humanitaria busca mitigar impactos de la crisis, en medio de tensiones diplomáticas con EE.UU.