Trabajadores relatan la demora en la respuesta tras la explosión de un paquete bomba en Gendarmería, donde cuatro agentes resultaron heridos con quemaduras graves. A pesar de oír ambulancias y bomberos, la supervisión y jefatura indicaron continuar trabajando con normalidad, tardando entre media hora y 40 minutos en ordenar la evacuación.
Los empleados cuestionan la falta de protocolos inmediatos, como habilitar salidas o declarar abandono de puestos, mientras observaban el traslado de heridos en camillas. Un testigo vio a un agente herido siendo llevado solo, aparentemente en mal estado, lo que generó alarma entre el personal.
El incidente resalta vulnerabilidades en la seguridad laboral, con críticas a la responsabilidad de las autoridades por no actuar con rapidez ante el peligro inminente en el edificio.