Cristian Martin, corresponsal en el Reino Unido, comparte su experiencia visitando el Taj Mahal durante una escala en India, describiéndolo como la séptima maravilla del mundo y un monumento al amor eterno. Construido en 1632 por el emperador Shah Jahan en honor a su esposa Mumtaz Mahal, quien murió dando a luz a su 14º hijo, el mausoleo de mármol blanco puro impresiona por su monumentalidad y joyas incrustadas, con 20.000 trabajadores involucrados en su creación en el siglo XVII.
En Agra, a tres horas de Delhi, el Taj Mahal es un símbolo de amor imperial, con cuerpos enterrados subterráneamente y réplicas visibles en el primer piso. Martin destaca su diseño vanguardista contra terremotos, donde las torres caerían hacia afuera para proteger la estructura central. Prohíbe filmaciones internas por ser una tumba sagrada, pero comparte imágenes externas capturadas rápidamente con su teléfono, cumpliendo un sueño de infancia inspirado en enciclopedias.
La India, un país de contrastes, alberga esta obra eterna que perdurará en el tiempo. Martin menciona haber visitado todas las siete maravillas modernas, enfatizando el Taj Mahal como corona de palacios y un tributo inigualable al amor de un hombre por su emperatriz.