La Corte Suprema de Estados Unidos anuló la decisión tomada el año pasado por el presidente norteamericano de aplicar aranceles recíprocos a casi todos los países. Con seis votos a favor y tres en contra, se centra en los gravámenes que no impiden al presidente imponer aranceles bajo otras vías, pero limita el poder ejecutivo.
Los redactores de la Constitución no otorgaron ninguna parte del poder tributario al poder ejecutivo, explica el comunicado. La mayoría concluyó que la Constitución otorga claramente al Congreso la facultad de imponer impuestos, incluidos los aranceles. Esto se aplica aunque los aranceles puedan ser o no una política sensata, pero a juzgar por el texto, la historia y los precedentes son claramente ilegales para el Ejecutivo.
Expertos explican que esta decisión respecto a los gravámenes no bloquea completamente al presidente, pero refuerza el rol del Congreso en materia fiscal. La resolución llega en medio de negociaciones actuales, como las de Estados Unidos e India.