La Corte Suprema de los Estados Unidos falló en contra de los aranceles anunciados por el presidente Donald Trump, determinando que no pueden justificarse bajo la ley de emergencia de 1977, que permitía al Ejecutivo saltarse al Congreso en decisiones arancelarias. El fallo, con seis votos a favor y tres en contra, distingue entre "tarifas" y "aranceles", argumentando que la ley solo cubre lo primero.
Trump reaccionó con enojo, publicando en redes y redoblando la apuesta al aumentar un 10% los aranceles a importaciones mundiales. El presidente insistió en que se trata de "tarifas" y no aranceles, minimizando el impacto, aunque el fallo cuestiona la validez de múltiples acuerdos firmados bajo esta base legal, potencialmente obligando a reembolsos por pagos excesivos.
Expertos destacan que esta Corte, mayoritariamente conservadora y usualmente favorable a Trump, sorprendió con esta decisión, golpeando su estrategia de política exterior centrada en revertir el déficit comercial con países como China. Posibles escenarios incluyen buscar otra base legal o el colapso de acuerdos, con implicancias económicas globales masivas.
La discusión subraya cómo Trump usó esta ley para su "Día de la Liberación" el 2 de abril, imponiendo aranceles altos inicialmente para negociar, aunque resultados en precios y negociaciones siguen en duda.