El conflicto en la fábrica FATE persiste mientras se acata la conciliación dictada por el gobierno, pero la empresa ratifica el cierre definitivo, negándose a abrir las puertas con trabajadores adentro.
Los empleados mantienen la vigilia, exigiendo recuperar sus fuentes de trabajo, en posiciones que parecen irreconciliables. Ayer cortaron la Panamericana y se movilizaron hacia el Congreso sin solución.
Carola Suárez reporta desde el lugar para La Nación Más, con novedades sobre posibles puntos en común en las próximas horas.