En medio de una economía en crisis, la confianza y expectativa son clave para la recuperación, pero cae la confianza de los consumidores argentinos. Bajó un 4,7% en febrero, el nivel más bajo en seis meses, lo que preocupa porque indica el presente y anticipa el futuro consumo.
Este número ayuda a entrenar no solo el consumo actual, sino qué pasará en meses venideros, discriminando bienes durables o no. Las personas no evalúan comprar electrodomésticos, autos o casas; no es solo falta de confianza, sino incapacidad económica, con asteriscos por posibilidades limitadas.
Se relaciona con la capacidad de aguante: antes había expectativa más alta, pero ahora disminuye. No se dan créditos apostando a mejorar, lo que agrava la situación. Es un dato clave para el gobierno, en meses difíciles donde la caída es notoria.