La Comisión Europea ha convocado una reunión extraordinaria de su grupo de coordinación del petróleo para abordar la disputa entre Hungría, Eslovaquia y Ucrania sobre el oleoducto Drusba.
La reunión se celebrará el próximo miércoles con participación de Hungría, Eslovaquia y Croacia, para debatir el impacto de la interrupción del suministro y posibles alternativas al abastecimiento de combustible. Budapest y Bratislava, dependientes del crudo ruso vía el oleoducto, acusan a Kiev de retrasar reparaciones por motivos políticos.
La Comisión se distancia de informes sobre presiones a Kiev para acelerar reparaciones. Hungría y Eslovaquia advierten de posibles ampliaciones de medidas a electricidad y gas si no se repara el oleoducto. Autoridades ucranianas están en contacto sobre el calendario, enfatizando no malinterpretar como presión.
Ambos países cuentan con reservas de petróleo suficientes, pero hay preocupación por la situación energética general de Ucrania.