Un grupo de científicos de la Universidad de Australia Occidental detectó un tiburón dormilón a casi 500 metros de profundidad en las aguas gélidas de la Antártida, desafiando teorías que negaban la presencia de tiburones en ambientes fríos.
El ejemplar, de entre 3 y 4 metros de largo, apodado "tanque bajo el agua", se mostró frente a la cámara en temperaturas apenas superiores a los cero grados, corrigiendo mitos sobre tiburones exclusivos de aguas cálidas.
Este hallazgo, capturado en imágenes reales y no en películas como Tiburón, resalta la adaptabilidad de especies marinas y abre nuevas preguntas sobre la vida en la Antártida, con el tiburón posando como en una selfie inesperada.
La perlita científica de este viernes subraya cómo la naturaleza sigue sorprendiendo a los expertos.