En el programa, se revela el conflicto laboral de Marcelo Campos, chofer histórico de Mirta Legrand por 30 años, despedido el año pasado en medio de discrepancias con Nacho Viale, reclamando una indemnización de 160 millones de pesos en la justicia por no estar sindicalizado y no cobrar lo debido. Campos no llega a un acuerdo extrajudicial y decide marchar a la casa de Marcela Tinayre donde se celebra el cumpleaños de Mirta Legrand con 70 invitados de lujo, llevando a 40 familiares y amigos en un escrache para visibilizar su reclamo.
Marcelo Campos explica en audios que fue tratado mal, echado como un perro pese a su enfermedad y lealtad de lunes a lunes, sin alternativa más que ponerse a su nivel. Insiste en que no hay voluntad de acuerdo de parte de Nacho Viale y sus abogados, lo que lo deja sin medios para vivir. La marcha se organiza con compañeros, amigos y vecinos, y no planea llevar regalos, solo hacer visible la situación tras años de servicio sin compensación adecuada.
Mirta Legrand se muestra angustiada por el conflicto en su cumpleaños número 99, y según fuentes cercanas, no quería el despido ni las decisiones como cambiar el Mercedes Benz por un auto japonés de gama media ni remover al chofer sindicalizado. Nacho Viale toma estas medidas por gastos, en consultas con la abuela, pero Mirta no está de acuerdo y le duele la situación. Además, Mirta es uno de los cinco testigos en el juicio laboral, posiblemente declarando por Zoom, con reserva pedida por los abogados de Nacho.
El evento ocurre en Barrio Parque, zona privada con alta seguridad, donde Marcelo amenaza con un piquete si no cortan el tránsito, manifestándose en la plaza de Marcela Tinayre. Periodistas cercanos como Mariana de Alessandro podrían asistir al cumpleaños como vecinos, y se espera tensión con protocolo anti-piquetes, pero la estrategia busca visibilizar el reclamo sin interrumpir excesivamente.