Carolina Álvarez, actriz conocida por videos de humor en redes sociales, comparte su historia de dolor y sanación. A los 189 kilos, se prepara para una cirugía bariátrica no por estética, sino para recuperar actividades cotidianas como subirse a un colectivo, sentarse en una silla de plástico sin romperla o comprar jeans sin temor. Originaria de Córdoba, llegó a Buenos Aires a los cuatro años tras el abuso de su padre, que causó la separación de sus padres. Su abuela, por pena, le daba tres panchos diarios, contribuyendo a su obesidad sin educación alimentaria.
Nadie le enseñó a comer bien, y su relación con el cuerpo cambió al incursionar en la actuación, donde enfrentó rechazos por su físico en castings: "siempre había un casting y éramos las mismas cinco gordas". Intentó bajar de peso con un balón gástrico, perdiendo 20 kilos, pero los recuperó tras una violación por alguien de confianza antes de viajar a Chile para una serie. Allí se reencontró como mujer, sintiéndose sexy y linda, lo que la motivó a decidir la cirugía que removerá el 70% de su estómago.
Sus terapeutas le pidieron una lista de deseos post-cirugía: cruzarse de piernas, sentarse en el piso sin ayuda, no retorcerse de dolor al caminar, ir al gimnasio, nadar, hacer pilates, no sentir vergüenza por la mirada ajena, sentarse en sillas de plástico sin miedo, pasear con su perra sin dolor de cintura, aprender a comer consciente, entrar en butacas de cine y teatros, subirse al colectivo, usar tacos, botas de caña alta, jeans, pintarse uñas de los pies, abrochar cinturones de seguridad, subir ascensores sin miedo. "Esta es mi forma de cortar con tanto abuso, con tanta violencia, con dejar de hacerme daño a mí misma".
Inspira a otras mujeres con obesidad: "Hay un montón de chicas que me tienen de referencia, ahora que están con la bariátrica, me hablan". Agradece a su cuerpo por llevarla a lugares maravillosos, pero busca sanar. Los conductores elogian su valentía: "Carolina es muy valiente... estoy reflejando la historia de otras personas que pasan por lo mismo". Discuten la discriminación corporal persistente en 2026, el bullying en redes y factores multifactoriales de la obesidad, criticando invasiones a la privacidad ajena.