En Bendita, el programa arranca con quilombos de la tele y un momento clave: el cumpleaños 99 de Mirtha Legrand, la reina de la TV argentina, icónica piscis diva que planea una mega fiesta el lunes en la casa de su hija Marcela en Martínez, con 60 a 90 invitados como Susana Giménez, Martín Cabrales, Pablo Codevilla, Claudio Cosano y Gabriel Oliverio, empezando a las 7 de la tarde con recepción en el living, cena y fiesta en el jardín con risotto, gnocchi y show de Jairo.
Mirtha envía invitaciones por WhatsApp, optando por la casa cercana para que todos puedan brindar sin problemas de distancia, y desde Instagram piden videos cantando feliz cumpleaños, destacando su frase "Yo soy una lesenda" en abanicos, mientras ella sigue activa en teatro y tele a sus 99 años, impecable y planeando nada menos que champán, crema antiarrugas y torta gigante para el festejo.
Pero el drama estalla con un oscuro ex chofer, Marcelo Sofer, quien tuvo romance con colaboradora Elvira y fue echado, ahora organiza una marcha antipiquete el mismo día para arruinar la fiesta, alegando falta de pago y despido injusto, amenazando con llegar en colectivo y movilizar sindicales, aunque el sindicato de choferes lo desmiente; el audio lapidario de Marcelo dice "a todos les llega su santo" y convoca líderes, generando indignación en el panel que lo ve como un intento de boicotear los 99 años de la reina madre.
El entorno de Mirtha, incluyendo familia de tres generaciones, se prepara inocentemente para la celebración alegre, pero esta contraofensiva amenaza el honor familiar y el protocolo, con el panel exclamando "hijos de p***" ante la confabulación para que no cumpla 100, en un mundo del revés donde ni la CGT se atrevería a tanto.