El Bayern Múnich, líder absoluto de la Bundesliga y clasificado a octavos de Champions, entrenó bajo la nieve en Múnich ayer, sin suspender la sesión pese al mal tiempo.
Con Vincent Kompany al mando, optaron por entrenar en lugar de mandar a los jugadores a casa. Se destaca la filosofía de que al fútbol se juega y se entrena siempre, sin excusas por viento o lluvia.
Esto contrasta con suspensiones por gotas de lluvia en otros contextos, enfatizando la dedicación del equipo ante el partido de mañana.