Cámaras de seguridad registran el brutal asesinato de una mujer a puñaladas por su pareja en un conventillo, quien la esperaba para atacarla con múltiples cuchilladas antes de huir, detenido por vecinos. La víctima había decidido separarse por miedo a amenazas, pero evitó denunciar por temor.
Familiares relatan el horror: la nuera advirtió cuidado, y al ser apuñalada, la víctima gritó por ayuda, diciendo "Me apuñaló. Me voy a morir. Ayúdame", mientras el agresor la sujetaba. La escena deja un impacto devastador en testigos y allegados.
El caso expone fallas en protección contra violencia de género, con la mujer firme en su separación pero vulnerable por no formalizar la denuncia, culminando en tragedia frente a todos.