En la Asamblea Nacional legítima de Venezuela, controlada por la mayoría chavista desde 2017 sin consenso ni referéndum constitucional, se aprobó por unanimidad la ley de amnistía en su segunda vuelta. Esta ley busca liberar presos políticos, pero genera críticas porque podría excluir casos de corrupción o intento contra la patria, no liberando a todos los detenidos.
La aprobación se evalúa como un intento de Delcy Rodríguez y Jorge Rodríguez de negociar con Estados Unidos, promover un neochavismo renovado bajo su mando, y lograr la liberación de sanciones para reinsertar a Venezuela en mercados estadounidense y europeo. Esto ocurre una semana después de una detención inicial en el proceso parlamentario.
La atención está en Nahuel Agustín Gallo, Germán Giuliani y otros 600 presos políticos. Los próximos días serán clave para ver el impacto real de la ley y si beneficia a todos los casos pendientes.