La sesión especial en la Cámara de Diputados se abrió con la presencia de 130 diputados, en medio de protestas de trabajadores con máscaras, barbijos y gases, custodiados por policía federal, prefectos y un carro hidrante. Los manifestantes denuncian que el proyecto quita derechos laborales, incluyendo el artículo 44, y critican el tratamiento exprés: un solo plenario de comisiones y sin debate amplio.
Durante la sesión, hubo incidentes como intentos de entregar documentos a diputados y tensiones con la policía. La votación general dio 135 votos afirmativos y 115 negativos, aprobando el proyecto que ahora regresa al Senado para media sanción final y reglamentación ejecutiva. Cambios clave incluyen vacaciones fraccionadas en mínimos de 7 días por acuerdo, cuestionado por posibles imposiciones empresariales.
La jornada laboral permite hasta 12 horas diarias con banco de horas para extras en lugar de pago inmediato, opcional pero favorable a empresas. Indemnizaciones por despido se calculan solo sobre sueldo base sin aguinaldo ni bonos, bajando montos y afectando sectores con extras habituales. Juicios laborales se actualizan por IPC más 3% anual, buscando equilibrio pero generando polémica por tasas previas y dilaciones.
Derecho a huelga se limita con servicios mínimos del 75% o 50% en esenciales y trascendentales, abarcando casi todas actividades y evitando paros plenos. Convenios colectivos pierden ultraactividad, terminando al vencer sin nuevo acuerdo. La ley, ya aprobada en Diputados, enfrenta posibles amparos de CGT y desafíos constitucionales, con implementación incierta como en casos previos.