Zulemita Menem aclara que su padre Carlos Menem reconoció judicialmente a Carlos Nair, pero insiste en que las versiones sobre la relación de Antonella con su abuelo son falsas y la califica de mitómana. Explica que solo existe una foto de Antonella con Menem, tomada en una muestra en La Rioja, y que su padre no quería verla por influencia de su pareja. Respecto a la relación con su madre Zulema, Zulemita niega cualquier cariño hacia Antonella; Zulema solo quería usar a Antonella para sus fines.
Durante la sucesión, Zulemita denuncia extorsiones por parte de abogados que representan a Antonella y Nair, quienes intentaron arreglos extrajudiciales a espaldas de sus clientes para beneficiarse económicamente. Revela que 200 armas forman parte de la herencia, una colección declarada de su padre, y que ha pedido a la justicia que las resguarde, pero el juez se desentendió, dejando un peligro inminente ya que están en un lugar accesible y podrían ser robadas por delincuentes o el heredero con adicciones.
En cuanto a las visitas familiares durante la prisión de Menem, Zulemita destaca que ella era la única que lo visitaba semanalmente, mientras que los hermanos de Nair, hijos de la misma madre, nunca lo hicieron. Sobre el objetivo de Antonella y Nair, Zulemita afirma que buscan despojarla de su herencia legítima, impulsados por abogados corruptos que no tienen nada que perder.
Respecto al rumor de una cachetada a Máximo, hijo de Cecilia Bolocco, Zulemita lo desmiente rotundamente, aclarando que no hubo pelea ni incidente en Echeverría. Explica que una vez Máximo, siendo niño, grabó escondidas una conversación con su padre, y ella le pidió que lo borrara por respeto a la privacidad familiar, un asunto menor de niños que no escaló a escándalo.