Volodymyr Zelensky confirma que misiles y drones rusos contienen miles de componentes de fabricación no rusa, procedentes de Europa, Estados Unidos, Japón y China, instando a aliados a bloquear estas cadenas de suministro.
Detalla que cinco misiles Iskander-M llevan al menos 75 componentes críticos no rusos, y tres misiles KH-101 incluyen casi 160 componentes irremplazables por Rusia.
Enfatiza que "Rusia no puede hacer nada sin estas conexiones con el mundo", urgiendo a empresas a supervisar mejor el destino de sus productos para aislar a Rusia y debilitar su capacidad militar.
Esta revelación busca presionar a Occidente para cortar exportaciones que fortalecen el arsenal ruso, crucial para la seguridad de Kiev e internacional.